La izquierda chihuahuense en tiempos de transformación

La izquierda chihuahuense en tiempos de transformación

Alberto Trinidad Heredia Castillo.

ESTATUA. General Felipe Angeles, Chihuahua.

De mis recuerdos, la izquierda y su contribución a la democracia en Chihuahua y en el país. En la Legislatura que acompañó al gobernador Francisco Barrio, se discutieron reformas a la Ley electoral del Estado de Chihuahua, no recuerdo si fue 1993. El PAN propuso que el porcentaje de votación para mantenerse en el registro de los partidos debía ser superior al 3 y los que en ese tiempo existía, además del PRI y el PAN, no llegaban ni al 2.

Miguel Vargas Loya y el que esto escribe, acudimos con los diputados locales a discutir con ellos sobre estas reformas, porque se trataba también de la implantación de las prerrogativas de Ley que modificaban las formas de financiarse. Los diputados de Acción Nacional eran duros en su postura, en sus presupuestos entraba la idea de que solo debían ser dos fuerzas en disputa y las pequeñas debían desaparecer por Ley cuando no tuvieran una corriente electoral de volumen considerable.

Éramos del PRD, que acababa de salir de una elección para la gubernatura con un candidato muy bueno para el debate y con buenas propuestas que se vieron reflejadas de alguna forma en políticas estatales posteriores. El PRD consiguió en 1992, que Gobierno del Estado otorgara un subsidio de 20 millones de pesos mensuales, entregados en Tesorería y con recibo para comprobar en cualquier momento, fue público.

En esos tiempos las organizaciones políticas y los líderes, iban por un sobre amarillo a Gobernación y nadie daba cuentas de lo recibido. Nuestros argumentos fueron sobre la contribución de la izquierda al proceso democrático que se iniciaba en esos años: Desde la fundación del PCM y las luchas de agraristas como Rubén Jaramillo y otros como Valentín campa y Demetrio Vallejo en el sindicalismo, Heberto Castillo y los estudiantes del sesenta y ocho, masacrados el dos de octubre por Díaz Ordáz y los del diez de junio por Luis Echeverría.

De las reformas que se impulsaron con movimientos armados desde la izquierda en Madera, Estado de Guerrero y casi todo el país, originando la Guerra sucia. Todo ello contribuyó a los cambios que en ese año vivíamos en el país y en el Estado.

Desde luego los diputados panistas y los priistas no compartían nuestras razones, de cualquier modo, sirvieron para que la Ley no fuera tan dura con los partidos pequeños que a pesar de su pequeñez representaban la opinión y las necesidades de una buena parte de la sociedad, de ahí que se les considerara Instituciones de interés público.

Hoy somos testigos de una realidad totalmente diferente y México experimenta políticas públicas de corte social como no se habían visto, con errores que son corregibles y con un presidente honesto como no lo habíamos tenido en mucho tiempo. Los jóvenes no conocen mucha de esta historia y reclaman mejoras para su futuro, de seguro deberán implementarse en los próximos años. Participan con entusiasmo y deben hurgar en la historia con sentido crítico. La Izquierda tiene como tarea la autocrítica que le permita ser atractiva en los procesos electorales.

Deja un comentario

Cerrar menú