columna 21 Noviembre 2023

JIRONES DE NUESTRA HISTORIA

“EL BAILE DE LOS 41”, ¿QUÉ PASÓ?, ¿QUIENES ESTUVIERON? Y ¿QUÉ ESCONDIÓ LA HISTORIA OFICIAL?…HACE 122 AÑOS.

Por: José Luis Jaramillo Vela

Un poco de antecedentes familiares

Desde antes de casarse por primera vez, Porfirio Díaz tuvo un romance con Rafaela Quiñones, de esa relación nace Amada Díaz cuyo nombre real puesto por su madre, era Deonicia Amancise de Jesús; Porfirio le dejó muy claro a Rafaela que no se casaría con ella, pero que le daría su apellido al bebé y se haría cargo de las dos; en 1867, nace Amada Díaz Quiñones, y ese mismo año, Porfirio se casa con su prima hermana Delfina Ortega Díaz, quince años menor que él y quien estaba enterada de su anterior romance y del nacimiento de una nenita hija de Porfirio y Rafaela.

Porfirio y Delfina tuvieron ocho hijos, de los cuales solo dos llegaron a la edad adulta, todos los demás fallecieron en la infancia; al fallecer Rafaela Quiñones, Porfirio y Delfina se hacen cargo por completo de la pequeñita Amada, a quien integran a la familia como cualquiera de sus hijos. En 1880 fallece Delfina Ortega y Porfirio Díaz queda viudo y se dedica a sus hijos Amada de 13 años, Porfirio de 7 y Luz Aurora de 5; en 1881 Porfirio Díaz se casa por segunda ocasión con la Señorita Carmen Romero Rubio, quien era su maestra de inglés y francés y pertenecía a la más alta aristocracia de México; Carmen se hace cargo de los hijos de Porfirio y se hace gran amiga de Amada, su hijastra mayor. Porfirio Díaz y Carmen Romero Rubio no procrearon hijos.

Amada y sus pretendientes

En 1887, con veinte años de edad, Amada Díaz Quiñones conoce en el fastuoso Baile de la Primavera a dos jóvenes, quienes se convertirían en sus grandes admiradores y pretendientes, uno era Fernando González Mantecón, hijo del ex presidente de México, General Manuel González Flores, compadre y gran amigo de su padre y, por otra parte, el otro joven era Ignacio de la Torre y Mier, miembro de una acaudalada familia de empresarios, hacendados y ganaderos y además descendiente de la Casa Grimaldi de Mónaco..

Por otra parte, el joven militar Félix Díaz Prieto, sobrino y protegido de Porfirio, siempre tuvo mucho cariño y afecto por sus primos y siempre los protegía y los cuidaba; en ese momento estaba asignado al Estado Mayor Presidencial de

su tío Porfirio; pues bien, Félix le aconseja a su prima Amada que no se involucre sentimentalmente con Ignacio de la Torre y que mejor le haga caso al joven González Mantecón, o bien espere otras opciones, pero Amada se había enamorado del joven de la Torre, iniciando un noviazgo.

Boda de la Torre-Díaz, la doble vida de Ignacio de la Torre y su enemistad con Félix Díaz

En enero de 1888 se casan Ignacio de la Torre y Amada Díaz Quiñones él con 22 años y ella con 21; la única persona que se oponía al enlace era Félix Díaz, quien todavía en los días previos a la boda, trataba de convencer a Doña Carmen Romero Rubio de evitar dicho compromiso, Doña Carmen le dijo que si tenía razones de peso, lo mejor era que lo hablara con su tío Porfirio.

Por su parte, Porfirio le preguntó a su sobrino cuáles eran los motivos para no querer a un joven tan brillante como Ignacio de la Torre; Félix ya tenía muchas sospechas de las conductas homosexuales de Ignacio, pero no tenía nada comprobado y Don Porfirio lo remató diciéndole que: “si tienes algún motivo que yo deba saber, por el cual no se deba efectuar ese matrimonio, dímelo y le pongo solución inmediata, pero si es nada más porque no te agrada, mejor cállate y no interfieras en la felicidad de tu prima”, …. y la boda se realizó.

Para la gran sorpresa de Amada, desde la misma noche de bodas, Ignacio le dijo que era mejor que durmieran en habitaciones separadas, algo que Amada no entendió, pero terminó por aceptar; lejos estaba la pobre Amada de saber que su esposo había fundado un muy secreto y clandestino club de gays en la Ciudad de México; así, Ignacio comenzó a llegar a altas horas de la noche y en ocasiones hasta el día siguiente, Amada pensaba que se iba de juerga, era tanto su amor por él que lo dejaba pasar.

Félix Díaz nunca quitó el dedo del renglón

Ignacio de la Torre gozaba del aprecio de Don Porfirio y Doña Carmen, pero ya su suegro le decía que ya quería nietos; mientras que Ignacio se dedicaba a sus negocios y a las diputaciones y senadurías que su suegro le regaló; la prensa y la opinión pública le llamaban “El Primer Yerno de la Nación”, sin embargo, nadie sabía de su doble vida… con excepción del ya General Félix Díaz, que tenía grandes dudas sobre él.

Ignacio de la Torre era un tipo capaz, que sabía de sus negocios y haciendas a los que hizo crecer, tal vez parecía un tipo despistado parrandero y por eso algunos no lo tomaban mucho en serio; otro detalle era que se le iba la lengua y en ocasiones hablaba de más y se comportaba un tanto altanero. Con Félix Díaz se daba vuelo, lo veía como a alguien inferior y le decía “primito” en tono de burla, siempre le restregaba el favoritismo que le prodigaba el Presidente y aunque Félix gozaba de toda la confianza de su tío, le irritaba mucho el trato burlón, socarrón y soberbio que le daba Ignacio, hasta que un día, Félix le propinó un par de sonoros bofetones y le recordó: “para que no se te olvide que soy el General Félix Díaz, Jefe del Estado Mayor Presidencial”.

En diciembre de 1900, el Presidente Porfirio Díaz le dice a Félix Díaz que entrando el año nuevo de 1901, deberá entregar la Jefatura del Estado Mayor Presidencial para hacerse cargo de la Comandancia General de la Policía de la Ciudad de México; se estaban produciendo una serie de cambios modernos y la aparición de nuevas tecnologías en el mundo y Porfirio los quería aplicar a la Policía de la Ciudad de México, así como motorizarla por completo y para ello, nadie mejor que alguien de su extrema confianza y con la misma visión futurista.

Ahora sí, Félix Díaz tendría todo el poder de la Policía para vigilar con lupa todos los movimientos de Ignacio de la Torre, quien para colmo ya le había puesto las manos encima a su esposa Amada, hecho del que se enteró Félix al visitarla en su casa y verla golpeada. Lo único que le dijo Félix Díaz a Ignacio de la Torre fue: “te voy a destazar vivo”; por su parte Amada solo le pidió. “por favor Félix, que no se entere mi papá”. Don Porfirio no sabía nada de esto.

El Baile de los 41, Ignacio de la Torre completamente descosido, Félix Díaz le pone marcaje personal

En 1901, el nuevo Jefe del Estado Mayor Presidencial, General Pablo de Escandón y Barrón recibe la dependencia y le asignan a un nuevo caballerango, un joven realmente experto en el manejo de los caballos, pero un buen día se aparece por ahí Ignacio de la Torre y ve al caballerango; en cuestión de días, le llega al General Escandón la solicitud de transferir al joven caballerango para la hacienda de Ignacio de la Torre en Tacubaya; muy a regañadientes y por ser el yerno del Presidente, Escandón acepta.

Cuando el General Félix Díaz se entera, de inmediato supo por donde iba el asunto. Por su parte, Amada Díaz, quien ya tenía algunas dudas y sospechas acerca de su esposo, queda tristemente convencida de que su marido la engañaba con otros hombres, cuando hasta en dos ocasiones vio a su esposo revolcándose y dándose placer en las caballerizas con su joven caballerango, quedando verdaderamente entristecida al ver esas escenas entre dos hombres. El nombre del joven caballerango: Emiliano Zapata Salazar.

Desde la Jefatura de la Policía de la Ciudad de México, el General Félix Díaz no perdió tiempo y como se dice en el argot policiaco, “le puso la cazadora” a De la Torre, o si se quiere, en el argot futbolero, “le puso marcaje personal”, a través de agentes vestidos de civil, pronto Díaz se dio cuenta de que de la Torre frecuentaba varios sitios; de esa forma Díaz descubrió que el “primer yerno de la nación” era el cabecilla de una cofradía de homosexuales de élite, de la más alta sociedad del México porfirista; lo que aún no podía dilucidar Díaz era si de la Torre tenía varios clubs de homosexuales, o si era un solo club que se reunía en diferentes ubicaciones.

La madrugada del domingo 17 al lunes 18 de noviembre de 1901, en una finca de la Calle de la Paz en la Colonia Tabacalera, la Policía de la Ciudad de México interrumpe una fiesta de homosexuales y cual no fue su sorpresa al encontrar a 21 parejas de hombres bailando, 21 disfrazados de mujer y 21 de elegante frac; en la redada solo uno logró escapar por los techos y azoteas, el General Félix Díaz estaba seguro de que ahí iba a encontrar a Ignacio de la Torre, pero no lo encontró, había escapado.

Una vez descubierta la fiestecita, se procedió a levantar un listado con los nombres de todos los participantes y ahí los mismos maricones le dijeron a Díaz que el que había escapado era Ignacio de la Torre, quien en su huida fue dejando prendas femeninas regadas, llegó a su casa en paños menores, donde fue arrestado por la policía; mientras en el lugar de la fiesta, se entera Díaz de que Ignacio de la Torre era el organizador del evento, que también sirvió para darle la bienvenida a un nuevo miembro del club y que además como parte final del evento, estaba programada entre los asistentes, la rifa de un “Pepito”, es decir, un jovencito que se acostaría con quien resultase ganador. Todos los participantes, incluidos los músicos fueron arrestados.

A primera hora de la mañana, el General Félix Díaz se presenta en Palacio Nacional a informarle al Presidente Díaz lo sucedido, el escándalo ya era mayúsculo, estaba en boca de todos; Félix le presenta la lista de los 42 asistentes al Presidente y Porfirio con un gesto de extremo enojo y tratando de controlarse solo atina a decir: “suelta a Ignacio, en la lista yo solo veo 41 nombres”; el propio Félix Díaz (seguramente gozando el momento) se encargó de llevar a su casa a de la Torre, tal y como lo habían arrestado, en calzones y con signos de colorete en el rostro; Amada al verlo, solo se echó a llorar en silencio.

Por la tarde, ya todos los diarios y periódicos daban cuenta del escándalo del “Baile de los 41 maricones” y señalaban que uno se había escapado, y que en realidad eran 42, insinuando que se había dejado escapar al que faltaba y que no era otro mas que “el primer yerno de la nación”, Ignacio de la Torre; la Presidencia de la República negó el asunto, pero ya era “vox populi”.

El General Félix Díaz no tenía el menor interés en perseguir a los homosexuales de la época, solo deseaba descubrir y exponer a de la Torre frente a Porfirio Díaz y acabar con el sufrimiento de su prima Amada y vengarse de los agravios y burlas que de la Torre le prodigaba, bajo el amparo de ser el yerno del Presidente; ese era el único afán de Félix Díaz, que de la Torre sufriera en carne propia el escarnio social.

Notas sueltas y punto final

A partir de este incidente, la sociedad y la cultura popular mexicana incorporó varios puntos a la jerga popular:

+ Todos los detenidos fueron puestos en la celda “J” de la Policía de la Ciudad de México, originando el término “jotos”, para las personas con otras preferencias sexuales.

+ También se utiliza hasta la fecha el numero 41 para hacer mofa de estas personas.

+ Ni en el Ejército Mexicano, ni en la Fuerza Aérea Mexicana, ni la Marina Armada de México, ni en ningún Cuerpo de Policía de México tienen en su nomenclatura ninguna Sección, Batallón, Base, Sector o Unidad con el número 41, se brinca al 42.

+ Ni el Presidente Porfirio Díaz ni el General Félix Díaz volvieron nunca a dirigirle la palabra ni a tener trato con Ignacio de la Torre; aunque si fue invitado a la boda de los hijos de Porfirio, solo por seguir casado con Amada Díaz, que lo seguía amando.

+ En 1912, Ignacio de la Torre es arrestado y encarcelado por haber participado en los asesinatos del Presidente Francisco I. Madero y el Vicepresidente José María Pino Suárez; de la Torre proporcionó las armas y los vehículos para que huyeran los asesinos.

+ Una vez derrocado Victoriano Huerta, Emiliano Zapata intercede ante Venustiano Carranza para que libere a Ignacio de la Torre, Carranza accede y Zapata se lo lleva a vivir a Morelos, provocando los celos de su secretario particular Manuel Palafox “El Ave Negra”, un gay con quien la tropa de Zapata le atribuía tórridos romances y quien se dice, obligaba a de la Torre a vestirse de mujer (algo a lo que estaba acostumbrado) a pesar de que Zapata tuvo 18 hijos, algunos historiadores consideran que fue bisexual. (Datos negados por la historia oficial).

+ La jefa de mujeres del Ejército Libertador del Sur afirmaba que “Emiliano Zapata era tan hombre, pero tan hombre, que le gustaba mucho acostarse con otros hombres”. (Datos negados por la historia oficial).

+ Amada Díaz Quiñones en sus memorias, publica que vió y fue testigo de como su marido Ignacio de la Torre se revolcaba y se daba placer con su caballerango Emiliano Zapata en las caballerizas de su hacienda. (Datos negados por la historia oficial, a pesar de estar publicados en sus memorias).

+ Ignacio de la Torre y Mier, muere el 1 de abril de 1918 en Nueva York, ingresó al Hospital Stern con el esfínter anal y el recto completamente destrozados…murió durante la operación. (Datos modificados por la historia oficial).

+ Amada Díaz Quiñones tuvo que vender algunas de sus propiedades para saldar las deudas que dejó su esposo Ignacio de la Torre.

+ El jueves 6 de febrero de 1902, se lleva a cabo “El Segundo Baile de los Maricones”, bajo el siguiente lema: “Los 41 dejaron la semilla, nosotros somos sus matitas”.

La homosexualidad nunca ha estado jurídicamente penada en México, porque no es un delito, es simplemente una desviación o una preferencia sexual; pero en la época porfirista, la Iglesia y la sociedad en general la tenía satanizada erróneamente, porque tampoco es un pecado, simplemente era socialmente inaceptable, severamente criticada y socialmente excluyente, por lo que quienes tenían esas preferencias, se refugiaban en la clandestinidad, so pena del escarnio social.

El propósito de esta reseña es únicamente exponer los hechos históricos tal y como sucedieron, criticar a la historia oficial por ocultarlos, borrarlos y/o negarlos; así como ofrecer el respeto y la tolerancia hacia quienes decidan tener diversas preferencias sexuales.

Fuentes Bibliográficas:

+ mexico.as.com

+ bbc.com

+ elhistoricon.blogspot.com

+ excelsior.com.mx

+ infobae.com/america/mexico

+ elcomerciodeperu.pe

+ cronistaslatinoamericanos.com

+ nmas.com.mx

+ es.wikipedia.org

+ nosotroslosjotos.com