La Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Chihuahua, bajo el mando de Julio Salas, ha puesto las cartas sobre la mesa con una transparencia admirable, pero con un dato que enciende las alarmas: los robos a tiendas de conveniencia y farmacias se dispararon un preocupante 38% en el último mes. La mayoría de estos atracos, se puntualiza, fueron cometidos con la intimidación del arma blanca.
El titular de la DSPM merece un reconocimiento por el ejercicio de la honestidad. En un entorno político donde a menudo se tiende a “maquillar” o “ocultar” las cifras negativas, Salas afirmó categóricamente: “En el tema de robos a negocio, las cifras no se van a ocultar ni maquillar. Por eso hoy presentamos este incremento con transparencia”. Este es un buen punto de partida, pues reconocer el problema es el primer paso para resolverlo.
Los números que inquietan
El incremento en este rubro particular no puede tomarse a la ligera. A pesar de los 12 detenidos logrados (10 directamente en los robos y 2 más de las 49 llamadas al 911), lo cierto es que la incidencia se concentra en negocios sensibles como Oxxo y farmacias, afectando directamente la percepción de seguridad del ciudadano y la economía local. El mapa delictivo se enfoca en colonias clave como el Centro (4 eventos), Revolución (2 hechos), y otros puntos como Mármol Viejo, Campo Bello y Paseos del Norte.
Lo que resulta especialmente llamativo es la autocrítica del jefe policial, quien si bien minimiza el hecho al calificarlo como “eventos menores” donde se usan desarmadores y se sustraen “pequeñas cantidades de dinero”, no deja de ser un foco de inseguridad que golpea con mayor frecuencia. Un asalto, por más “menor” que sea el botín, siempre deja una huella de trauma y temor en los empleados y vecinos.
La Cara positiva: Reducción en delitos de alto impacto
No obstante, la columna no estaría completa sin el contexto de los resultados generales de la corporación. El informe semanal de la DSPM ofrece cifras contundentes que hablan de un éxito estratégico general:
- 109 homicidios menos en 2025 respecto al año anterior.
- Disminución de cerca del 35% en robo de vehículo con violencia.
- Reducción de casi la mitad en robo de vehículo sin violencia.
- Descenso de más del 56% en robos a casa habitación sin violencia.
Estos números son impresionantes y demuestran la efectividad de las estrategias implementadas en delitos de alto impacto y que históricamente han afectado a la capital. El comisario Salas atribuyó estos resultados al “trabajo conjunto de todas las corporaciones”, un reconocimiento a la coordinación institucional.
La encrucijada de la seguridad
La situación actual en Chihuahua Capital se presenta como una encrucijada política y operativa. Por un lado, se celebra el claro éxito en la contención de los delitos más violentos y graves; por el otro, el notable repunte de los robos a comercio, especialmente durante la noche, exige una reorientación táctica inmediata.
El desafío para la DSPM es claro: ¿Cómo mantener la efectividad en la lucha contra el crimen organizado y el delito de alto impacto, mientras se atiende y revierte el problema del llamado “delito patrimonial” que genera zozobra en el día a día del ciudadano de a pie?
La transparencia es un pilar, pero ahora debe venir acompañada de una estrategia focalizada y quirúrgica para blindar las tiendas de conveniencia, aumentar los rondines nocturnos en las colonias señaladas y cortar de tajo esta racha que amenaza con empañar los logros alcanzados. La ciudadanía exige la tranquilidad no solo en los grandes números, sino en el mostrador de la esquina y en la farmacia que atiende las emergencias a medianoche.



