La respuesta de Ricardo Salinas Pliego y su grupo empresarial al fallo que confirma la deuda fiscal de Elektra por 33 mil millones de pesos fue un ataque directo y frontal contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Poder Ejecutivo.
En un posicionamiento emitido hoy, Grupo Salinas declaró que la decisión fue un “día negro para la justicia” y acusó a los ministros de la Corte de actuar bajo las “instrucciones dictadas por el Ejecutivo Federal”, contraviniendo su deber constitucional. El grupo llegó a catalogar a la nueva conformación de la SCJN como “espuria”.
Ante la negativa del tribunal mexicano, la compañía anunció un giro en su estrategia legal: acudirán a instancias internacionales para exigir la eliminación de lo que consideran “cobros dobles inconstitucionales y las multas desproporcionadas”. El objetivo, señalaron, es demostrar ante el mundo la supuesta “persecución política sistemática” que ha enfrentado el empresario y el “autoritarismo” del actual gobierno.
Finalmente, el grupo empresarial advirtió que esta resolución sienta un “precedente profundamente preocupante” para la inversión en México, pero reiteró su postura de no ceder: “Aquí estamos y aquí seguiremos”.



