El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país está preparado para actuar militarmente en Irán si el gobierno reprime con violencia las protestas que se han extendido por gran parte del territorio iraní, desatadas por la inflación y la pérdida acelerada del valor del rial.
Las movilizaciones comenzaron el pasado domingo y en cinco días han dejado al menos seis personas muertas, de acuerdo con reportes de agencias locales y organizaciones de derechos humanos. Las protestas, que iniciaron con reclamos económicos, han escalado hacia consignas que exigen el fin del régimen instaurado en 1979.
Trump lanzó el mensaje a través de su red Truth, donde aseguró que Estados Unidos está “listo y preparado” si las fuerzas iraníes atacan a manifestantes pacíficos. La advertencia provocó una respuesta inmediata de Teherán. Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, sostuvo que cualquier interferencia estadounidense provocaría “caos en toda la región”.
Aunque el presidente iraní Masoud Pezeshkian adoptó inicialmente un tono conciliador y prometió diálogo, los choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes se intensificaron en las últimas horas. Entre las víctimas se reporta incluso un menor de 15 años, mientras continúan las detenciones en distintas ciudades.
El trasfondo de la crisis está marcado por el deterioro económico. El rial ha perdido más de la mitad de su valor frente al dólar en un año y la inflación alcanzó 42 por ciento en diciembre, golpeando con fuerza a comerciantes, trabajadores y a una clase media cada vez más reducida.
El nuevo cruce de amenazas ocurre en un contexto regional frágil y revive el debate sobre una posible intervención estadounidense, opción que incluso sectores de la oposición iraní rechazan al considerar que podría fortalecer al régimen en lugar de debilitarlo.



