Autoridades iraníes informan calma relativa en Teherán, confirman mártires de la Guardia Revolucionaria y acusan injerencia externa en los disturbios.
Teherán, la capital iraní, registró una calma relativa y una notable disminución de los disturbios durante la noche del viernes tras el despliegue de fuerzas del Basij, dependientes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para reforzar la seguridad.
Según la agencia Fars, la intensidad de los actos de vandalismo y desórdenes fue considerablemente menor en comparación con la noche anterior y solo se produjeron incidentes muy limitados, mientras que la mayoría de las zonas de la capital permanecieron tranquilas gracias a la presencia conjunta del Basij y de la policía.
En paralelo, la agencia también informó del martirio de ocho miembros de la Guardia Revolucionaria en la provincia de Kermanshah, en el oeste de Irán, durante enfrentamientos registrados el día anterior con integrantes de grupos separatistas.
La televisión estatal iraní confirmó además la muerte de dos efectivos de las fuerzas de seguridad en las últimas dos noches, como consecuencia de disturbios ocurridos en la ciudad de Shushtar, en la provincia de Juzestán.
Al respecto, el fiscal general de Irán, Mohammadi Azad, emitió directrices para la revisión urgente de los casos de los detenidos en relación con los disturbios.
Según indicó, los expedientes deben ser tramitados por salas judiciales especiales, de manera prioritaria y fuera del orden habitual, con el objetivo de garantizar la justicia y la equidad, y que los acusados sean remitidos a los tribunales una vez formalizadas las imputaciones.
Azad afirmó que los alborotadores, saboteadores, instigadores y terroristas actúan como instrumentos al servicio de la “entidad sionista”.
Subrayó la necesidad de perseguirlos y sancionarlos sin indulgencia, conforme a la legislación vigente, y deben procesarse tanto los ejecutores como los instigadores, además de las entidades internas y externas y los medios y redes sociales considerados hostiles, enfatizó.
Por su parte, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, declaró que el país “sigue inmerso en una guerra” y no se ha alcanzado ni un acuerdo de paz ni un alto el fuego.
Por ello, dijo, no resulta lógico generar nuevas crisis en este contexto y sostuvo que los acontecimientos actuales están “dirigidos desde el exterior”, especialmente “Israel”, denunció.
Según explicó Larijani, durante la Guerra de los 12 días, el enemigo intentó movilizar a la población en las calles sin éxito. Y, sobre los acontecimientos actuales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que, en caso de una crisis social, se lanzarían operaciones militares.
Según el alto responsable iraní, la táctica del adversario consiste en romper la cohesión del pueblo y atacar símbolos de la identidad nacional, como la bandera, las mezquitas y el Corán.



