Claudia Sheinbaum reafirmó la vigencia y relevancia del T-MEC, asegurando que el tratado beneficia equitativamente a los tres países integrantes. Pese a las críticas políticas externas, la presidenta sostuvo que la realidad económica se impone, pues México es hoy un centro de producción vital para las empresas de Estados Unidos.
- Defensa empresarial: Los industriales estadounidenses son los primeros en proteger el acuerdo.
- Producción compartida: La interdependencia va más allá del sector automotriz.
- Estabilidad regional: La integración económica actúa como un seguro para la permanencia del tratado.



