El líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, pidió a la nación iraní que demuestre su voluntad y firmeza en el aniversario de la Revolución Islámica, diciendo que tal unidad frustraría al enemigo del país.
En un mensaje televisado emitido antes de las manifestaciones del 11 de febrero para conmemorar el 47º aniversario de la Revolución Islámica, el Ayatolá Jamenei describió el día como una manifestación del poder y la dignidad de la nación iraní.
“El 22 de Bahman (11 de febrero) de cada año es el día en que se revela el poder y la dignidad de la nación iraní”, dijo el Líder, describiendo a la nación como motivada, resuelta, firme, agradecida y consciente de su propia situación.
Dijo que el pueblo iraní logró una “gran victoria” el 11 de febrero de 1979, al liberarse a sí mismo y a su país de la “interferencia extranjera”, y agregó que las potencias extranjeras han buscado desde entonces restaurar las circunstancias anteriores.
“La nación iraní se mantiene firme”, afirmó el Ayatolá Jamenei. “El símbolo de esta firmeza es Bahman 22.”
Calificó las manifestaciones anuales de “sin paralelo” en el mundo y dijo que no hay otro ejemplo de una nación que celebre su independencia cada año con una participación tan masiva a nivel nacional.
Las manifestaciones “obligan a quienes codician a Irán y sus intereses a retirarse”, afirmó el Ayatolá Jamenei.
“El poder nacional está más relacionado con la voluntad de las naciones y su firmeza que con los misiles y los aviones”, afirmó, instando al pueblo a seguir mostrando su determinación en diversos ámbitos.
“Decepcionar al enemigo”, afirmó el Líder, argumentando que una nación sigue expuesta al daño mientras sus enemigos no se sientan decepcionados.
Dijo que la unidad, la voluntad fuerte, la motivación y la resistencia a las tentaciones del enemigo son los pilares del poder nacional.
El Ayatolá Jamenei también expresó su esperanza de que la juventud iraní avance en la ciencia, la acción, la piedad, la ética y el progreso material y espiritual, creando orgullo para el país.
Dijo que el 11 de febrero refleja todas estas cualidades, ya que la gente sale a las calles para expresar unidad, lealtad a la República Islámica y compromiso con la nación.
Expresó su esperanza de que las manifestaciones de este año amplifiquen aún más la grandeza de la nación iraní, como en años anteriores.



