El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossio, calificó de “chismes” las versiones sobre posibles negociaciones con Washington para pactar una transición
No existe ningún diálogo de alto nivel entre el gobierno de Estados Unidos y Cuba, reiteró el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossio, en entrevista con el diario mexicano La Jornada.
“Ni siquiera hay diálogo a nivel intermedio. Hemos tenido intercambio de mensaje. Lo que hay son las conversaciones usuales que han existido a lo largo de mucho tiempo”, apuntó y agregó que, incluso esos diálogos, se desarrollan hoy en menor medid
En un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, el vicanciller confirmó que Cuba acepta una posible mediación extranjera entre ambas naciones. “Si tienen la voluntad de hacerlo, como sucedió en el pasado, diversos países podrían facilitar el espacio”, remarcó.
No obstante, recordó, Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas y embajadas en nuestras respectivas capitales, de modo que no es necesario otro un canal de comunicación. “Lo que tiene que existir es voluntad y disposición de Washington a tener un diálogo serio, respetuoso, sin violentar los derechos y las prerrogativas soberanas de las partes.
“No es mucho pedir. Nada de lo que Cuba plantea es irracional. Cuba no es un dominio de Estados Unidos. No es su colonia. Ni de Estados Unidos, ni de ningún país. Es un estado soberano”, enfatizó.
La Habana piensa en un posible diálogo con el gobierno del presidente Donald Trump, siempre que el jefe de la Casa Blanca considere cuáles son verdaderamente sus intereses nacionales, sus prioridades, los elementos que resultan de importancia para su seguridad nacional, para el bienestar y nivel de vida de su población, argumentó.
Más adelante en el diálogo con el medio mexicano, De Cossio instó a Trump a dejar de lado las fricciones que los sectores anticubanos en Estados Unidos fabrican para seguir viviendo y lucrando con la hostilidad bilateral. “Debe dejar de mentir al decir que Cuba es una amenaza, porque eso es imposible”, enfatizó.
En ese sentido, recordó que los estadounidenses no pueden vacacionar en la isla, ni las empresas hacer negocios, invertir, u obtener ganancias en Cuba porque Washington no se lo permite. “Un diálogo permitiría eliminar todas esas prohibiciones”, ilustró.
Seguidamente, destacó que las actuales restricciones a la llegada de combustible a la isla no comenzó después del 29 de enero, pues desde 2019 Washington mantiene la política de amenazar con sancionar a empresas transportistas, aseguradoras, reaseguradoras e incluso a puertos que transportaran crudo a Cuba.
“Lo novedoso de esta nueva medida es que amenaza con represalias económicas comerciales a los países que exporten combustible a nuestro país”, aseveró.



