Diódoro Siller Argüello, secretario del Trabajo y Previsión Social estatal, advirtió que el repunte del empleo informal es una consecuencia directa de las recientes reformas laborales federales.
Según el funcionario, la transición hacia una jornada de 40 horas y el nuevo esquema de pago de horas extras —donde el tiempo excedente puede alcanzar remuneraciones triples— supone una carga financiera que muchas empresas no pueden sostener.
Siller enfatizó que las Mipymes son las más vulnerables, ya que deben absorber el aumento al salario mínimo y las nuevas prestaciones sin contar con estímulos fiscales.
“El riesgo es que, en lugar de formalizar el mercado, estas medidas empujen a patrones y empleados hacia la irregularidad”, señaló, haciendo un llamado a equilibrar los derechos laborales con la viabilidad económica de los negocios locales.



