Donald Trump detuvo por cinco días la ofensiva contra tras señales de fortaleza militar de Teherán, que advirtió con represalias más fuertes ante las presiones de Estados Unidos e “Israel”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó “posponer durante cinco días” cualquier ataque militar contra centrales eléctricas e infraestructura energética de Irán, en medio de supuestos contactos diplomáticos recientes entre ambas partes.
Afirmó que Irán “quiere llegar a un acuerdo con urgencia”, según declaraciones citadas en un programa de Fox News por la periodista Maria Bartiromo, que aseguró haber hablado directamente con el mandatario.
Trump habría indicado que una posible pausa en los ataques a la infraestructura eléctrica podría mantenerse durante “un plazo de cinco días”.
Desde su red social Truth, el republicano informó que Washington y Teherán sostuvieron conversaciones “muy positivas y productivas” durante los últimos dos días, orientadas a resolver las hostilidades en Medio Oriente.
Según el mensaje, Trump instruyó al Departamento de Guerra a suspender temporalmente las acciones militares contra instalaciones energéticas iraníes, condicionado al avance de unas negociaciones sin confirmar que continuarán esta semana.
Poco antes del anuncio de Trump este lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán reafirmó su determinación de responder a cualquier agresión estadounidense, tras calificar de “absolutamente inhumana” la posibilidad de atacar infraestructuras eléctricas de la República Islámica.
El cuerpo militar advirtió que un ataque de ese tipo interrumpiría servicios esenciales como hospitales, redes de agua y plantas desalinizadoras, con graves consecuencias humanitarias.
Ante ese escenario, Teherán aseguró que responderá de forma simétrica. “En caso de ataque, responderemos con lo mismo”, declaró, al tiempo que señaló como posibles objetivos las plantas eléctricas de Israel y de países que apoyan bases militares estadounidenses.
De igual manera, la Guardia insistió en no subestimar su capacidad militar y afirmó que demostrará sus recursos en el campo de batalla si se concreta una agresión.
En paralelo, Irán elevó el tono de sus advertencias en relación con la seguridad energética regional, incluyendo amenazas contra infraestructuras petroleras e industriales vinculadas a Estados Unidos y sus aliados.
Dentro de este contexto, el grupo informático Handala difundió mapas detallados de infraestructuras hídricas y eléctricas de “Israel” y otros territorios, lo que evidencia el registro de posibles objetivos estratégicos.
Asimismo, las tensiones se intensifican tras ataques a instalaciones energéticas clave, como el complejo South Pars, que provocaron incendios y la suspensión temporal de operaciones, de acuerdo con autoridades iraníes.




