Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó que sus fuerzas derribaron un dron israelí en el espacio aéreo de la provincia sureña iraní de Fars el miércoles por la tarde, advirtiendo al régimen sionista y a Estados Unidos que la violación de un alto el fuego temporal no quedará impune.
La Guardia Revolucionaria Islámica anunció el miércoles por la noche que un dron israelí Hermes 900 fue destruido en los cielos de la provincia de Fars.
Según el comunicado, el avanzado dron israelí fue interceptado y destruido sobre Lar, utilizando el nuevo sistema de defensa aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica, que opera bajo la red integrada de defensa aérea de Irán.
La Guardia Revolucionaria Islámica dejó claro que la entrada de cualquier aeronave de los enemigos estadounidenses y sionistas en el espacio aéreo iraní, incluso sin operaciones militares, se considerará una violación del alto el fuego, y advirtió que se dará una respuesta decisiva a tales infracciones.
Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una campaña militar a gran escala y sin provocación alguna contra Irán tras el asesinato del entonces líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Khamenei, junto con varios altos mandos militares y civiles el 28 de febrero.
En represalia, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron ataques contra posiciones estadounidenses e israelíes en la región, demostrando su capacidad de contraataque eficaz. A pesar de las expectativas iniciales de los atacantes de una victoria rápida, la respuesta iraní resultó mucho más contundente, infligiendo graves daños a los recursos militares de Estados Unidos e Israel, al tiempo que fortaleció la unidad y la resistencia de la nación.
Si bien el presidente estadounidense había emitido un ultimátum, la mediación pakistaní facilitó un acuerdo para un alto el fuego de dos semanas durante el cual se llevarían a cabo negociaciones en Islamabad. Irán propuso un plan de diez puntos como base para las conversaciones, buscando condiciones como la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de las sanciones y el establecimiento del control sobre el estrecho de Ormuz.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán subrayó el 8 de abril que la agresión supuso una victoria histórica para Irán, obligando a Estados Unidos a aceptar los términos de la negociación, incluido un plan de no agresión garantizada y el cese de las hostilidades.
Irán ha recalcado que las negociaciones no significarían el fin del conflicto, sino más bien una extensión del campo de batalla a los esfuerzos diplomáticos, con una clara postura de desconfianza hacia Estados Unidos.




