El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla expone el uso de aranceles punitivos de Washington bajo la Orden Ejecutiva 14380 para asfixiar el suministro energético de la isla.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrila, denunció de manera categórica la falsedad de la narrativa mediática impuesta por el gobierno de los Estados Unidos respecto al cerco económico que sufre la isla.
A través de la red social X, el jefe de la diplomacia cubana señaló que el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubo, repite una y otra vez, amparado en el foco mediático y en su capacidad de mentir, que su administración no bloquea la entrada de petróleo al territorio cubano.
El Secretario de Estado de Estados Unidos repite una y otra vez, con la comodidad que le da el foco mediático y su capacidad de mentir, que su gobierno no bloquea la entrada de petróleo a #Cuba.
Parece olvidar, con toda intención, la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026.
La realidad desmiente la postura de Washington. De acuerdo con la denuncia del canciller cubano, el funcionario estadounidense parece olvidar, con toda intención, la existencia de la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026, un mecanismo diseñado por el propio Secretario de Estado y firmado por su Presidente.
Dicha orden autoriza de manera explícita la imposición de aranceles punitivos contra las importaciones procedentes de aquellos países que, de forma directa o indirecta, suministren crudo a la nación caribeña.
Este entramado legal se traduce en una política de extorsión global, donde cualquier nación que decida soberanamente comerciar petróleo con Cuba queda bajo la amenaza directa de sufrir duras represalias comerciales dentro del mercado estadounidense.
Ante este escenario de asfixia, el diplomático cubano cuestionó de manera directa el cinismo de la Casa Blanca, interpelando si aplicar coerción económica sobre un tercero para forzarlo a romper lazos comerciales no constituye, en los hechos, bloquear la entrada de cruco a la isla.
Finalmente, el canciller cubano alertó sobre la evolución de estas estrategias imperiales de estrangulamiento.
Explicó que se trata de un bloqueo de carácter financiero y comercial que no requiere del despliegue de medios militares frente a las costas de la isla, en tanto el gobierno norteamericano persigue imponer sus objetivos geopolíticos a golpe de las más duras presiones, persecución activa y chantajes económicos a nivel internacional.




