Un joven palestino y un niño murieron, y otras personas, entre ellas una mujer, resultaron heridas en ataques perpetrados por las fuerzas de ocupación israelíes en la Cisjordania ocupada.
Las fuerzas israelíes y los colonos intensificaron significativamente sus ataques contra ciudadanos palestinos y sus propiedades en Cisjordania durante la madrugada del lunes y dejaron dos personas, entre ellas un niño.
Entre las víctimas mortales se registró a Issa Arafat Ismail Awad, de 19 años, y Reda Sami Hassan Awad, de tan solo 15 años, quienes perdieron la vida tras ser atacados por las fuerzas de ocupación cerca del asentamiento de Karmei Tzur, ubicado al norte de Hebrón y construido sobre territorio palestino.
Posteriormente, las tropas enemigas confiscaron los cuerpos de los fallecidos e impidieron tanto el acceso de los servicios de emergencia como la presencia de los residentes locales en la zona.
Además, otro menor de edad en Beit Ummar sufrió heridas de arma de fuego provocadas por colonos israelíes durante un ataque contra residentes palestinos.
De forma similar, una mujer fue lesionada durante una incursión militar en la aldea de Kafr Qallil, al este de Nablus, mientras que un joven resultó herido en otra operación llevada a cabo en Saida, al norte de Tulkarm.
Por otro lado, las fuerzas israelíes iniciaron una amplia operación de redadas y detenciones en diversas áreas de Cisjordania que incluyeron las ciudades de Nablus, Tulkarm, Belén, Ramala y Jerusalén Este.
Desde Nablus, se reportaron operaciones específicas en Jabal Bir Quza, en la ciudad de Beita, y en el puesto de control de Sarra. Además, una residencia fue allanada durante un operativo en Beit Wazan y el barrio de Rafidia.
Paralelamente, Ramala fue escenario de múltiples agresiones por parte de colonos y las fuerzas de ocupación.
Según fuentes locales, los agresores incendiaron varios vehículos palestinos en la aldea de Shuqba, situada al oeste de Ramala.
Al mismo tiempo, las fuerzas israelíes detuvieron al doctor Mazen al-Rantisi durante una incursión en la localidad de Rantis.
Simultáneamente, en Yenin, arrestaron a un palestino tras allanar su vivienda localizada en el barrio de Al Kharouba.
Por otro lado, en Tulkarem, las operaciones militares se extendieron a localidades como Bal’a y Saida, donde tuvieron lugar redadas e incursiones violentas en al menos dos viviendas.
Jerusalén experimentó un despliegue masivo de fuerzas israelíes que llevaron a cabo incursiones en Kafr Aqab y en la calle del aeropuerto, procediendo además a la demolición de varias viviendas palestinas.
De igual forma, fuentes locales confirmaron que una casa fue demolida por las fuerzas ocupantes en la zona de Umm Rukba, ubicada en la localidad de al-Khader, al sur de Belén.
Estos acontecimientos reflejan una intensificación preocupante de las tensiones y violaciones a los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados. Además, subrayan la compleja dinámica del conflicto y la necesidad urgente de abordar esta problemática bajo estándares internacionales para garantizar estabilidad y justicia en la región.




