La agenda del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, parece moverse al compás de dos ritmos diametralmente opuestos esta semana: la alta política nacional y la urgente seguridad pública local. Un equilibro forzado que define el día a día de un gobernante en el centro del huracán.
La revocación: Un as bajo la manga de Morena
En el tablero federal, Bonilla puso distancia de la iniciativa de Morena para adelantar la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. Al calificarla como un “tema meramente político”, el edil no hace más que confirmar lo que es un secreto a voces: el interés real no es la democracia participativa, sino la ingeniería electoral de cara a 2027.
La propuesta de empatar la revocación con las elecciones de gobernador en 17 estados, incluido Chihuahua, es una maniobra tan obvia como efectiva. Busca movilizar la base morenista con el anzuelo de la figura presidencial en comicios estatales cruciales. La admonición de Bonilla a los legisladores para que antepongan el “respeto a la democracia” es el recordatorio obligado de que las reglas del juego no deben moldearse a conveniencia del partido en el poder. La pelota, correctamente, la manda al terreno del INE.
Pero mientras el alcalde se enfrasca en debates nacionales, su capital le exige resultados inmediatos en el flanco de la seguridad.
El anuncio de la captura de los presuntos responsables del violento ataque contra una pareja a la salida del centro nocturno “La Barra Tradicional” es un golpe de efecto necesario para su administración.
El mensaje de Bonilla fue directo y con el tono de autoridad que demanda la ciudadanía: “En Chihuahua quien la hace la paga, no voy a permitir que se vulneren los derechos.” La defensa enfática del derecho de los jóvenes a la seguridad en el esparcimiento nocturno, seguida de la advertencia a los criminales, busca generar la confianza perdida tras este tipo de incidentes.
La cereza del pastel la puso el jefe de la Policía Municipal, Julio César Salas, quien subrayó la “efectividad de la respuesta policial” que permitió la detención de los tres presuntos pistoleros antes de que abandonaran la ciudad. Salas hace bien en destacar la coordinación interinstitucional y desmarcar el logro del “triunfo de una sola corporación”. En seguridad, la humildad y la colaboración son clave; la rapidez en la respuesta es el único mensaje que los delincuentes realmente entienden.
En resumen, Bonilla utiliza la crítica a Morena para reafirmar su liderazgo político en la oposición y, a la vez, se anota un punto importante en su gestión al garantizar la procuración de justicia en un caso de alto impacto social. Es el arte de gobernar: sortear la política grande sin descuidar la seguridad de la calle.



