La Policía Nacional de Perú desplegó un operativo especial en los alrededores de la embajada de México en Lima ante el riesgo de que la ex primera ministra Betssy Chávez intente abandonar el país sin autorización. Las autoridades confirmaron que el resguardo fue reforzado con decenas de elementos, principalmente en la sede diplomática mexicana.
El comandante general de la Policía, Óscar Arriola, señaló que el objetivo es impedir cualquier escenario de fuga mientras Chávez permanece asilada y a la espera de un salvoconducto. Reconoció que existen distintas hipótesis, incluida la posibilidad de que intente salir en un vehículo diplomático, lo que limitaría la capacidad de intervención policial por el principio de inmunidad.
Chávez, quien formó parte del gobierno del expresidente Pedro Castillo, fue sentenciada a más de once años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022. Antes de que se diera a conocer la condena, ingresó a la residencia del embajador de México y obtuvo asilo, hecho que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
El caso ha reavivado el debate en Perú sobre el uso del asilo diplomático. El canciller peruano planteó ante la Organización de los Estados Americanos la necesidad de revisar este mecanismo, al considerar que en algunos casos se ha utilizado para evadir procesos judiciales y no para proteger a perseguidos políticos.
Mientras tanto, el gobierno peruano mantiene en pausa la decisión sobre el salvoconducto que permitiría a Chávez salir rumbo a México, argumentando que el análisis del caso no tiene un plazo definido y que se prioriza el respeto al debido proceso y al principio de no impunidad.



