El gobierno de Rusia confirmó la entrada en servicio activo del sistema de misiles hipersónicos Oreshnik, con capacidad para portar armamento nuclear, los cuales fueron desplegados en territorio de Bielorrusia, uno de sus principales aliados estratégicos y país fronterizo con naciones miembros de la OTAN.
El Ministerio de Defensa ruso informó que el despliegue fue acompañado por una ceremonia oficial, aunque evitó detallar el número de misiles movilizados o su ubicación exacta. El anuncio se da en un contexto de alta tensión internacional, mientras continúan las negociaciones para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
El presidente Vladímir Putin había adelantado a inicios de diciembre que el sistema Oreshnik entraría en operación antes de que concluyera el mes, como parte de una estrategia para reforzar la posición militar de Moscú. En distintos mensajes, el mandatario ha sostenido que Rusia negocia desde una posición de fuerza ante el estancamiento de los diálogos de paz.
De acuerdo con autoridades militares rusas, el Oreshnik es un misil hipersónico de alcance intermedio capaz de transportar ojivas convencionales o nucleares y de alcanzar objetivos en toda Europa. Sus proyectiles, que pueden desplazarse a velocidades de hasta Mach 10, han sido presentados por el Kremlin como prácticamente imposibles de interceptar.
El despliegue en Bielorrusia se produce mientras persisten desacuerdos clave en las conversaciones de paz, como el retiro de tropas y el control de infraestructuras estratégicas en Ucrania. Analistas consideran que la activación de este sistema representa una señal directa a Occidente y refuerza la presión militar rusa en un momento decisivo del conflicto.



