Irán. Antes y después de las amenazas de Trump, se registró un intenso flujo de noticias falsas sobre las protestas, incluidos videos manipulados con inteligencia artificial y material antiguo presentado como actual.
La policía cibernética de Irán confirmó que se utilizaron técnicas de inteligencia artificial para producir imágenes y videos falsos atribuidos erróneamente a comandantes de la policía y de las fuerzas armadas, con el objetivo de perturbar el orden público.
Asimismo, medios occidentales e israelíes difundieron informaciones falsas sobre la supuesta muerte de manifestantes. Varias de las personas mencionadas, entre ellas el ciudadano iraní Reza Nikenam, desmintieron públicamente estas versiones mediante videos en redes sociales.
Las movilizaciones y las detenciones se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con intervenir en Irán bajo el argumento de “proteger a los manifestantes pacíficos”.
A través de su red Truth Social, afirmó que Washington está “listo y preparado para actuar” si Irán dispara contra los manifestantes.
En respuesta, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, advirtió sobre las consecuencias de la injerencia estadounidense y señaló que “Trump es quien inició esta aventura”, instando al pueblo estadounidense a tener cuidado con la seguridad de sus soldados.
De igual manera, el asesor político del líder de la Revolución Islámica, Ali Shamkhani, recordó la experiencia iraní con las llamadas operaciones estadounidenses de “rescate” en otros países y advirtió que cualquier intento de intervención será respondido antes de concretarse.
En paralelo, el dirigente del partido israelí Israel Beitenu, Avigdor Lieberman, afirmó que “Israel” se sumaría a una eventual acción estadounidense, lo que fue interpretado por Teherán como parte de una estrategia coordinada de presión externa.
Las autoridades iraníes reafirman que Estados Unidos e “Israel” buscan aprovechar las protestas motivadas por la crisis económica para promover sus intereses y desestabilizar al país, en un escenario marcado por sanciones, presiones externas y una intensa guerra mediática y digital.



