Portavoz presidencial Nabil Abu Rudeineh, insta a Estados Unidos a intervenir para presionar a la ocupación israelí y poner fin a sus prácticas agresivas.
La Autoridad Nacional Palestina alertó sobre una nueva escalada por parte de Israel en Cisjordania, tras el anuncio del inicio de la construcción de una carretera de circunvalación en los alrededores de la ciudad de al-Eizariya (también conocida como Betania, ubicada en la gobernación de Jerusalén).
Según las autoridades, la iniciativa forma parte de un plan más amplio que amenaza con profundizar la fragmentación territorial y el aislamiento de la población palestina. El portavoz presidencial, Nabil Abu Rudeineh, denunció que estas políticas constituyen una estrategia peligrosa en el marco de la guerra sostenida contra el pueblo palestino.
De acuerdo con el comunicado oficial, el trazado vial busca separar a las comunidades palestinas, obligarlas a utilizar rutas segregadas y restringir su acceso a las principales arterias de transporte. Esta medida estaría vinculada al proyecto de asentamiento conocido como E1, que, de acuerdo con la Presidencia, consolidaría las limitaciones a la libre circulación y agravaría las condiciones de vida en la Cisjordania ocupada.
Asimismo, advirtió que este tipo de acciones socava los esfuerzos internacionales destinados a frenar la escalada y responsabilizó al Gobierno israelí por las consecuencias que puedan derivarse de estas decisiones.
Abu Rudeineh instó además a la Administración estadounidense a intervenir para presionar a Israel y poner fin a esas prácticas agresivas. Petición que pone de relieve una contradicción, dado que Estados Unidos es el principal aliado político y militar de Israel, y ha respaldado históricamente muchas de sus políticas en los territorios ocupados.
En ese contexto, el portavoz señaló que la dirigencia palestina ha manifestado su disposición a apoyar cualquier iniciativa que conduzca al cese del exterminio en la Franja de Gaza y a la detención de la ofensiva israelí en Cisjordania, incluida Jerusalén. Según indicó, estas demandas se ajustan al derecho internacional, a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y a los principios de la legalidad internacional.
Tel Aviv mantiene una política sistemática de incursiones militares, demoliciones de viviendas, expansión de asentamientos y detenciones en Cisjordania, así como bombardeos y bloqueos en Gaza, acciones que han provocado un grave deterioro de la situación humanitaria, además de la muerte de miles de personas.



