El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, aseguró que el llamado “tráfico influenciómetro”, presentado durante su conferencia semanal, tiene como objetivo exhibir lo que calificó como un doble discurso por parte del PAN, rechazando las acusaciones en su contra por presunta violencia política en razón de género.
El edil afirmó que sus señalamientos han estado dirigidos exclusivamente a temas públicos, como el pago del predial o posibles casos de tráfico de influencias en la contratación de familiares, y negó que sus declaraciones tengan relación con el género de la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez.
Señaló que esperará a que la denuncia anunciada por la dirigente panista se formalice para responderla por la vía correspondiente, aunque insistió en que sus comentarios nunca han tenido un enfoque personal ni han buscado generar violencia política de género.
Respecto a los nombres de familiares de Álvarez y de la diputada Xóchitl Contreras que mencionó en su conferencia, el alcalde explicó que el propósito no fue acusar directamente de nepotismo, sino evidenciar lo que considera incongruencias en el discurso del partido al criticar presuntos vínculos familiares dentro de la administración municipal, particularmente en el caso de su esposa, quien, subrayó, no es funcionaria pública.
Pérez Cuéllar sostuvo que el término “tráfico influenciómetro” surgió para señalar que la posición dentro de una dirigencia partidista puede facilitar la colocación de familiares en cargos públicos, aunque aclaró que su planteamiento se centró en el posible tráfico de influencias y no necesariamente en nepotismo.
El alcalde reiteró que no tiene intención de presentar denuncias formales por estos señalamientos y aseguró que su postura se limita a exponer lo que considera un contraste en las posturas del PAN frente a este tipo de situaciones.



