El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, manifestó su profunda preocupación por los efectos que la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum podría tener sobre el sistema democrático del país. Tras el envío del llamado “decálogo de la democracia” a la Cámara de Diputados, el funcionario estatal advirtió que estas modificaciones ponen en riesgo la estabilidad y la pluralidad necesarias para los procesos electorales de 2027.
De la Peña subrayó que el sistema electoral mexicano no surgió de forma espontánea, sino que es el fruto de tres décadas de negociaciones y acuerdos entre diversas fuerzas políticas. Recordó que pilares fundamentales, como la creación de las diputaciones plurinominales, la regulación del financiamiento público y la evolución del IFE hacia el actual Instituto Nacional Electoral, han sido esenciales para garantizar una competencia justa. En su opinión, desmantelar o alterar estas reglas construidas por consenso debilita los mecanismos que permiten la representación de las minorías.
El secretario enfatizó que uno de los mayores peligros de esta reforma es la posible consolidación de mayorías legislativas que no reflejen fielmente la diversidad política de México, lo que abriría la puerta a un ejercicio del poder unilateral desde el ámbito federal. Ante este escenario, De la Peña hizo un llamado a que cualquier cambio en las reglas del juego democrático se realice con la participación de todos los sectores sociales y políticos, asegurando que solo mediante el diálogo se podrá proteger el equilibrio institucional hacia el futuro.



