La reciente celebración de los XV años de María Fernanda Guerrero en Villahermosa, Tabasco, ha trascendido las fronteras de un evento social para convertirse en un tema de escrutinio público nacional. Ante la ola de críticas y especulaciones sobre el despliegue de lujo que incluyó a estrellas como J Balvin, Belinda y Galilea Montijo, el empresario Juan Carlos Guerrero Rojas emitió un pronunciamiento oficial para aclarar que el festejo no fue un acto de opulencia injustificada, sino una “celebración a la vida” tras haber superado una complicación médica crítica hace tres años que cambió sus prioridades personales.
A través de un comunicado firmado por el despacho GMK & Associates, Guerrero Rojas desmintió categóricamente que el evento tuviera un costo superior a los 45 millones de pesos, calificando dichas cifras de “falsas y desproporcionadas”. Asimismo, el empresario fue enfático al negar cualquier tipo de vínculo político o apadrinamiento por parte del senador Adán Augusto López Hernández, relación que se había sugerido de forma persistente en plataformas digitales tras la difusión de los videos de la fiesta.
En el plano profesional, el documento aclara que Guerrero Rojas no ha formado parte de la estructura administrativa de Petróleos Mexicanos (Pemex) desde 2010, limitando su pasado en la institución a una etapa de prácticas profesionales en informática hace 16 años. No obstante, su relación actual con la empresa estatal es de carácter comercial: como director de Petroservicios Integrales México, el empresario gestionó contratos en 2023 por un valor cercano a los 104 millones de dólares, además de liderar otras 17 compañías en sectores que van desde el inmobiliario y logístico hasta la exportación de cacao tabasqueño.
El empresario, quien cuenta con un doctorado en Administración de Empresas, subrayó que tanto su patrimonio como sus firmas han sido auditados exhaustivamente por el SAT, la Secretaría de Hacienda y los órganos de control de Pemex sin que se reporten irregularidades. Aunque admitió la existencia de procesos administrativos para resolver adeudos de facturación de los últimos dos años, defendió la legitimidad de sus ingresos y lamentó que un evento familiar, caracterizado por una producción temática de Nueva York y obsequios de alta gama, haya sido interpretado fuera de su contexto personal y profesional.




