La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó los cambios que contempla el plan B de la reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum, enfocados en la disminución de privilegios.
La propuesta no modifica a los diputados plurinominales, pese a la promesa de reducirlos o cambiar su método de selección. Tampoco contempla la reducción del número de senadores ni del presupuesto a los partidos políticos. El planteamiento se concentra en el ámbito local y estatal.
En este contexto, los cambios propuestos son:
Limitar el número de regidurías en los municipios a un máximo de 15.
Establecer un tope presupuestal de 0.7 por ciento para los congresos estatales respecto al presupuesto de egresos de cada entidad.
Los funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales y órganos electorales estatales no podrán ganar más que la presidenta. Se cancelarán bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales.
Reducir el gasto progresivo hasta alcanzar un 15 por ciento en el Senado de la República.
La revocación de mandato se realizará en el tercer o cuarto año de gobierno, si así lo solicita la ciudadanía.
Además, el plan contempla modificaciones a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales:
Tope a las remuneraciones del INE.
Tope a las remuneraciones de los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples).
Inicio de los cómputos de la elección federal al concluir la jornada electoral.
Tope a las remuneraciones de los tribunales electorales locales.
Convenios con diversas autoridades en materia de fiscalización.
Uso de tecnologías para la fiscalización.
Inicio de cómputos locales al concluir la jornada electoral.
Esta iniciativa será enviada al Senado de la República.




