Tras un análisis de datos satelitales del Mapeador de Rayos Geoestacionario (GOES) y múltiples cámaras terrestres, la NASA ratificó que el fenómeno observado a las 8:57 horas del 17 de marzo fue causado por un asteroide pequeño pero potente.
El objeto inició su trayectoria visible a una altitud de 80 kilómetros frente a las costas de Lorain, Ohio. Después de recorrer 55 kilómetros por la atmósfera, la presión provocó su fragmentación sobre Valley City.
La energía liberada durante la desintegración fue suficiente para generar ondas sónicas detectadas por el Servicio Meteorológico Nacional, explicando los estruendos reportados por miles de ciudadanos al 911.




