En una jornada marcada por la esperanza y el esfuerzo técnico extremo, la Coordinación Nacional de Protección Civil confirmó el rescate exitoso de José Alejandro Cástulo Colín, uno de los cuatro trabajadores atrapados en la mina Santa Fe tras el colapso ocurrido el pasado 25 de marzo.
El rescate, logrado a las 00:25 horas de este lunes tras más de 100 horas de labores ininterrumpidas, representa el primer rayo de luz en una operación que mantiene en vilo a todo el país.
Cástulo Colín, de 44 años y originario de Angangueo, Michoacán, fue extraído de forma segura desde las profundidades del yacimiento y trasladado de inmediato en helicóptero al Hospital General de Mazatlán para su estabilización médica.
Sin embargo, el éxito de esta maniobra no es producto del azar, sino del despliegue masivo coordinado por el Mando Unificado, donde la llegada estratégica del escuadrón de rescatistas del Grupo Frisco, proveniente de Chihuahua, ha marcado un antes y un después en la eficacia de las operaciones.
La labor de los rescatistas chihuahuenses destaca por su altísima especialización en terrenos de alta complejidad. Su integración al equipo de casi 300 elementos ha sido fundamental para enfrentar los desafíos a 300 metros de profundidad, donde el avance se ve entorpecido por densas capas de material lodoso.
Estos especialistas del norte, curtidos en la minería más exigente de la Sierra Madre, han aportado la pericia técnica necesaria para asegurar las galerías y avanzar sobre los 1.5 kilómetros de rampas que conducen a la zona donde se estima están los tres mineros restantes.
Mientras la temperatura se mantiene en unos 25 grados Celsius y la ventilación es óptima, el trabajo de los brigadistas de Chihuahua y la CFE no se detiene, operando en relevos las 24 horas del día.
Su heroísmo silencioso y su capacidad para maniobrar en condiciones de encierro extremo son hoy el motor de una búsqueda que no cesará hasta localizar a los compañeros que aún permanecen bajo tierra.
Las autoridades han reiterado que el objetivo prioritario sigue siendo salvaguardar la vida de los rescatistas mientras se mantiene el compromiso inquebrantable de devolver a los tres mineros faltantes con sus familias.




