En un violento episodio registrado en las profundidades del Triángulo Dorado, una avioneta tipo Cessna que transportaba a directivos y especialistas de una empresa minera fue atacada a balazos desde tierra, obligando al piloto a realizar un peligroso aterrizaje forzoso en el municipio de Guadalupe y Calvo.
De acuerdo con reportes preliminares, en la aeronave viajaba un grupo vinculado a la compañía Drummond Gold S.A. de C.V., integrado por un empresario de origen británico identificado como J.S., dos geólogos estadounidenses de iniciales F.R.H. y E.L.D., y el piloto chihuahuense L.R.M. El ataque ocurrió mientras sobrevolaban la zona de Copalquín, en el estado de Durango, realizando labores de prospección para proyectos mineros en la región serrana.
Tras recibir los impactos de bala, el piloto logró maniobrar con éxito para descender en una pista improvisada en el poblado de Santa Rosalía de Carrizales. Sin embargo, la tensión aumentó tras el aterrizaje, pues los tripulantes detectaron la presencia de un dron que sobrevolaba la zona. Según versiones de los testigos, este dispositivo habría sido utilizado para destruir la aeronave una vez que quedó deshabilitada en tierra.
Ante el asedio, los cuatro ocupantes abandonaron rápidamente la unidad y se internaron en la espesura de la sierra para resguardarse y evitar ser alcanzados por los agresores. Aunque las autoridades aún no han emitido un parte oficial sobre su condición física, se sabe que los tripulantes lograron ponerse a salvo de manera inicial. Actualmente, diversas corporaciones de seguridad mantienen un operativo de búsqueda y vigilancia en la zona para esclarecer los hechos y garantizar la seguridad de los trabajadores en esta conflictiva región fronteriza entre Chihuahua y Durango.




