Pónganse truchas porque en el diamante de la política local, el que anda bateando de hit es el “mero mero del PAN”, según dicen las encuestas realizadas en Chihuahua.
Marco Bonilla se dejó caer a la presentación de la nueva piel de los Dorados para la Liga Estatal de Béisbol, y no crean que nomás fue a calentar la banca. Bonilla se la rifó y se enfundó la del “27”, presumiendo los colores del equipo como si fuera a salir a cubrir las paradas cortas.
Y como para que vean que el barrio está respaldado, ahí cerquita traía a su “homie” de las leyes, el fiscal César Jáuregui, que también se puso la casaca para que no hubiera duda de que en el Gobierno del Estado traen bien puesta la de los Dorados. Se vio fino el detalle, tirando rostro y demostrando que traen equipo completo.
Pero lo que de plano puso el ambiente bien prendido fue la clica que andaba ahí. En cuanto vieron al alcalde con la del “27”, se soltó el coro de “¡Arriba Bonilla!”, retumbando en todo el lugar.
Se sintió esa conexión real, esa “vibra” que solo se da cuando el jefe se baja al terreno de juego con su gente. Así que, ya se la saben: entre política, batazos y el apoyo de la afición, el Marco anda jugando de local y con la grada de su lado. ¡Ese es mi Chihuahua, firme y con todo el power!




