La economía global se vería muy amenazada por una guerra entre Estados Unidos e “Israel” contra Irán, mientras las compañías petroleras obtendrían enormes beneficios, dice The Guardian.
La crisis del petróleo y el gas en la región del Medio Oriente impondrá costes adicionales de hasta un billón de dólares a la economía mundial, mientras las compañías petroleras cosechan ingentes beneficios derivados del alza de los precios del combustible, según un análisis publicado por el diario británico The Guardian.
El rotativo señaló que esta distribución asimétrica de riesgos y ganancias se produce en un contexto de creciente preocupación por el hecho de que la agresión estadounidense-israelí contra Irán agudiza la desigualdad, la pobreza y el hambre en todo el mundo, el cual ha pasado a depender de forma “peligrosa” de los combustibles fósiles.
Además, subrayó que, incluso en el supuesto de una pronta normalización del estrecho de Ormuz, la carga derivada del alza de los precios del petróleo y el gas alcanzaría alrededor de 600 mil millones de dólares, según datos recientes del Fondo Monetario Internacional analizados por la organización climática 350.org.
La institución añadió que, de prolongarse la interrupción del suministro, las pérdidas económicas que sufrirían hogares, empresas y gobiernos podrían superar el billón de dólares
The Guardian consideró que esta estimación probablemente no es total, pues no contempla los importantes efectos secundarios de la inflación, en particular el encarecimiento de los fertilizantes y los alimentos, la contracción de la actividad económica ni el deterioro de las tasas de empleo.
Asimismo, estimó que “el contraste con la situación de las compañías petroleras estadounidenses y otras empresas no pertenecientes al Golfo no podría ser más elocuente”.
Señaló que la compañía BPN anunció que sus beneficios en el primer trimestre del año se multiplicaron por más de dos, tras el encarecimiento del petróleo y el gas vinculado al conflicto en Medio Oriente.
Con la persistencia de las tensiones en la región y el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, los precios del petróleo continúan su escalada.
Los contratos de futuros del crudo Brent se incrementaron en 2,22 dólares, es decir, un 2,11 por ciento, hasta situarse en 107,55 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate avanzó un 2,14 por ciento, alcanzando los 96,42 dólares por barril, según los datos registrados el pasado domingo.




