Con un enfoque de unidad y reorganización estratégica, el morenismo de Chihuahua se hizo presente este domingo en la Ciudad de México para participar en la sesión del Consejo Nacional que marcó el inicio de una nueva etapa para el partido.
En un acto solemne, Ariadna Montiel, reconocida por su trayectoria al frente de la Secretaría de Bienestar, asumió la presidencia nacional de Morena, relevando a Luisa María Alcalde en la conducción del movimiento.
La representación chihuahuense fue encabezada por figuras de alto perfil, entre ellas el presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar; el dirigente del Consejo Político estatal, Hugo González; el líder de la fracción parlamentaria local, Cuauhtémoc Estrada, y la delegada del Bienestar, Mayra Chávez. La participación de este bloque refleja la importancia de la entidad en el proceso de consolidación que busca la nueva dirigencia.
El ascenso de Montiel no es un cambio menor, pues ocurre en un escenario de reajustes profundos y cierta agitación interna, acentuada tras la reciente renuncia de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa.
Ante este panorama de turbulencia, la transición en la dirigencia nacional se perfila como una maniobra de cohesión para fortalecer la estructura del partido en el poder, aprovechando la experiencia operativa de Montiel en el servicio público para estabilizar y dirigir el rumbo del movimiento hacia los próximos retos electorales y políticos.




