La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desmintió categóricamente las versiones que sugieren que la red consular mexicana en Estados Unidos esté involucrada en actividades políticas contra la administración de Donald Trump.
Tras la difusión de diversos reportes, particularmente uno publicado por la cadena CBS, que señalan una supuesta revisión de las sedes diplomáticas bajo la sospecha de injerencia política, la mandataria calificó estas afirmaciones como “completamente falsas”.
Durante su intervención, Sheinbaum subrayó que la labor de los consulados es estrictamente administrativa y de asistencia humanitaria, enfocada primordialmente en facilitar trámites, brindar protección legal y apoyar a los mexicanos que enfrentan la intensificación de las redadas migratorias.
Al comparar la situación con el papel que desempeña el consulado estadounidense en territorio mexicano, la presidenta insistió en que proteger a los ciudadanos en el extranjero es una función soberana estándar y no debe interpretarse como una confrontación política o ideológica hacia el gobierno anfitrión.
Finalmente, la jefa del Ejecutivo negó tener información oficial sobre un proceso de auditoría externa o revisión hostil hacia las sedes mexicanas y rechazó cualquier planteamiento que sugiera el cierre de estas oficinas.
Su postura reafirma que el objetivo central de la diplomacia mexicana en el país vecino sigue siendo la defensa de los derechos de los paisanos y la gestión de servicios esenciales, descartando cualquier tipo de agenda oculta que busque interferir en los asuntos internos de Estados Unidos.




