CHIHUAHUA.– En una entrevista en vivo y sin tapujos emitida por el canal de youtube La Saga, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, enfrentó las críticas en torno a la supuesta falta de comunicación y tensiones con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Con una postura firme, la mandataria estatal atajó los rumores que aseguraban que había evitado de manera deliberada el contacto directo con el Gobierno Federal.
“Ella decidió marcarme por el teléfono rojo; yo estaba fuera de la oficina, atendiendo reuniones. El teléfono rojo nada más lo tienes en la oficina y, si no te encuentras ahí, pues ya no pudiste hablar”, explicó detalladamente Campos, aclarando por qué no se concretó un enlace telefónico previo que despertó especulaciones en el círculo político.
“Ella tiene mi número”
Campos fue enfática al señalar que la relación institucional y el contacto directo con la presidenta no están rotos ni dependen de un aparato de oficina. “Ella tiene mi celular”, desafió la gobernadora, subrayando que su línea personal está siempre disponible para coordinar esfuerzos en favor del estado. Asimismo, relató que tras el intento fallido por la red presidencial blindada (teléfono rojo), buscó de inmediato reportarse con el equipo de la jefa del Ejecutivo federal para ponerse a disposición.
Desmiente tensiones por operativos en el estado
La aclaración de la gobernadora ocurre en medio de un clima de constante escrutinio mediático respecto a la soberanía de Chihuahua y la seguridad en el norte del país, incluyendo especulaciones sobre operativos de agencias internacionales en la frontera y la reciente polémica por la homologación de logos policiales locales con códigos visuales estadounidenses.
Campos negó categóricamente cualquier intento de distanciamiento político por estos temas o que se esté actuando a espaldas de la Federación. Afirmó que, a pesar de las naturales diferencias partidistas, mantiene los canales abiertos para trabajar institucionalmente, reiterando que es Morena quien a veces busca sembrar la narrativa de que el estado de Chihuahua está “abandonado” o alejado de los proyectos nacionales.
Con esta intervención, Maru Campos busca zanjar el debate sobre la supuesta incomunicación con el Gobierno Federal, dejando la responsabilidad del diálogo directo en una vía más accesible e inmediata que la burocracia de los teléfonos oficiales.




