El Estadio Olímpico Universitario fue testigo de una noche histórica, pero no para el local. Cruz Azul vino de atrás, silenció el rugido de los Pumas y se coronó campeón de la Liga MX tras vencer 2-1 a la escuadra de la UNAM en una final de vuelta que tuvo drama de principio a fin. Con este triunfo, La Máquina borda la ansiada décima estrella en su escudo.
La noche comenzó cuesta arriba para los cementeros. Impulsados por una afición volcada al frente, los dirigidos por Efraín Juárez se pusieron adelante gracias a un gol de Robert Morales, lo que hacía soñar a los felinos con romper su racha sin campeonatos. Pumas dominaba el trámite y la fiesta era total en Ciudad Universitaria.
Sin embargo, el destino tenía un giro preparado para la segunda mitad. Un desafortunado autogol de Rubén Duarte devolvió a Cruz Azul a la vida y derrumbó anímicamente a los universitarios. A partir de ese momento, el momento psicológico cambió por completo; La Máquina se adueñó del balón, mostró el colmillo y consumó una remontada que vale un campeonato en patio ajeno, dejando a los superlíderes de la fase regular con las manos vacías.




