Se tenía previsto que hoy, en punto de las 10:00 horas, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, ingresara a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en Ciudad Juárez para declarar en calidad de testigo por el caso de los agentes de la CIA fallecidos en operativo. Sin embargo, las puertas de la delegación se quedarán esperando; la mandataria estatal habría decidido no presentarse y cambiar drásticamente de estrategia.
Trascendió que Campos Galván tomó un vuelo de emergencia con destino a la Ciudad de México. El objetivo de este movimiento no es solo preventivo, sino de abierta contraofensiva jurídica, pues se prevé que ahí en compañía de su equipo de abogados, se presente.
Además circuló que la gobernadora sostendrá una reunión privada con su equipo de abogados penalistas en la capital del país para afinar los detalles.
El despliegue de medios de comunicación y el discretísimo operativo de seguridad que desde temprano se percibía en las inmediaciones de la FGR en Juárez comenzó a disiparse tras informarse de la ausencia de la jefa del Ejecutivo.
Mientras la expectativa se traslada ahora a las oficinas centrales de la FGR en la Ciudad de México, el ambiente político entre el Estado y la Federación se tensa aún más, transformando una diligencia de rutina en un choque de trenes legal y diplomático de pronóstico reservado.




