Un boleto de tránsito en Texas emitido hace una década terminó por cerrarle la frontera a Brighite Granados, presidenta estatal de Morena. El incidente ocurrió el viernes 29 de mayo durante lo que debía ser un cruce rutinario a los Estados Unidos, país con el que la funcionaria mantiene lazos familiares frecuentes.
Fue enviada a una revisión secundaria en el puerto de entrada, donde se le notificó formalmente la cancelación de su visa turística.
Granados enfatizó que no cuenta con problemas legales en ningún lado de la frontera y que el documento fue renovado con éxito hace dos años sin alertas migratorias.
Aunque reconoció la soberanía de EE. UU. para decidir quién entra a su territorio, sugirió que los tiempos coinciden con su rol opositor frente al gobierno estatal de Chihuahua.
La dirigente cerró filas en torno a sus principios, asegurando que su activismo y su apoyo a Claudia Sheinbaum seguirán firmes, sin importar que ya no pueda cruzar la frontera.




