En un duro pronunciamiento, la gobernadora de Chihuahua criticó abiertamente la decisión de los diputados del partido Morena de rechazar una reforma electoral clave en el Congreso local. La propuesta, que fue votada en contra el pasado martes, tenía como objetivo central blindar los procesos democráticos e impedir que políticos con nexos con el crimen organizado pudieran postularse a cargos de elección popular. Al respecto, Maru Campos lamentó la postura de la bancada de Morena, señalando que su voto en contra deja desprotegido al estado y abre la puerta para que perfiles vinculados a organizaciones delictivas aspiren abiertamente a gobernar en el futuro inmediato.
La mandataria calificó la situación como un hecho sumamente grave y responsabilizó de manera directa a los legisladores de oposición, afirmando que se opusieron a proteger los comicios del narcotráfico. Según detalló, la iniciativa rechazada representaba el esfuerzo conjunto de la Secretaría de Seguridad Pública, la Fiscalía General del Estado y su propia administración para combatir este flagelo y mantener la paz que tanto le ha costado recuperar a Chihuahua. Con este freno legislativo, advirtió que el estado enfrenta una amenaza real de cara al proceso electoral de 2027, donde personas con acuerdos delictivos podrían llegar a ocupar gubernaturas, alcaldías o diputaciones locales y federales.
Durante su intervención ante los medios, la gobernadora hizo un llamado urgente a la coherencia política y a la atención de la ciudadanía sobre el riesgo latente que corre la seguridad institucional. Asimismo, para profundizar en el debate, la funcionaria cedió la palabra al senador Mario Vásquez y al doctor Ibáñez, quienes respaldaron la postura del Ejecutivo estatal y coincidieron en que la negativa de Morena vulnera la paz pública al permitir que el crimen organizado intente ganar terreno por la vía de las urnas.




